Columna de Prensa: Aportes y desafíos frente al uso educativo de chatbot IA
Los invitamos a leer una columna de prensa que escribimos en septiembre de 2024, titulada “Aportes y desafíos frente al uso educativo de los chatbot de inteligencia artificial”, la cual reflexiona sobre las oportunidades que ofrecen estas herramientas para apoyar los procesos de enseñanza y aprendizaje, especialmente mediante la personalización de contenidos, la generación de recursos y la retroalimentación inmediata. Asimismo, aborda los desafíos asociados a su incorporación en la educación, como el uso ético y responsable de la tecnología, la confiabilidad de la información y la necesidad de fortalecer las competencias digitales de docentes y estudiantes. La publicación fue difundida por El Heraldo (4 de septiembre de 2024) entre otros.

Columna:
Los chatbots no son herramientas que surgieron hace poco. Ya desde la década de los sesenta, con la creación de ELIZA, se da la primera experiencia que fue capaz de reconocer palabras clave o algunas frases para poder dar una respuesta programada. También estuvo PARRY, simulador de una persona con esquizofrenia, y a fines del siglo anterior, se dio a conocer a ALICE, una herramienta que usaba procesamiento de lenguaje natural permitiendo una conversación fluida. Desde entonces, se avanzó de manera acelerada hasta llegar a la actualidad, que hoy gracias al apoyo de la Inteligencia Artificial (IA) permite generar diálogos prácticamente indistinguibles de los humanos, originando interesantes posibilidades educativas, pero a su vez riesgos y desafíos que no hay que ignorar.
Desde el punto de vista positivo, los chatbots pueden convertirse en asistentes digitales personalizados que facilitan en gran medida el proceso de aprendizaje; por ejemplo, en el ámbito del lenguaje, un chatbot sugiere mejoras de redacción y corrige la gramática. Asimismo, es posible utilizarlos como tutores de idiomas, asistentes para procesar datos, e investigar, entre otras tareas. Este tipo de apoyo logra ser aún más preciso si un docente o el propio estudiante configura un chatbot con ciertas instrucciones en torno al soporte que debe prestar.
Si bien su uso educativo tiene un conjunto de ventajas, también presenta retos. El principal temor es que los alumnos plagien contenidos y hagan sus trabajos íntegramente con IA. Una encuesta de Intelligent muestra que el 25% de los estudiantes universitarios estadounidenses admitió haber utilizado una IA para realizar tareas académicas. Esto pone en jaque a los docentes, especialmente en la urgencia de actualizar sus prácticas evaluativas. Si no hay un cambio de verdad, los alumnos no podrán generar competencias clave para su desarrollo profesional, entre las que destaca el pensamiento crítico y la búsqueda certera de información.
Los chatbots con Inteligencia Artificial suponen una revolución en el aprendizaje. Su implantación debe ir acompañada de directrices claras, de un código de ética, de una formación del profesorado y mecanismos de control para evitar su mal uso. Solo así se podrá aprovechar todo su potencial transformador, preservando la integridad académica y asegurando el desarrollo de habilidades y aprendizaje de parte de los estudiantes.

Nota: Imágenes creadas con inteligencia artificial
