Estructura de una webquest en historia y ciencias sociales
La webquest parte de una introducción donde se formula el rol y el problema a atender por los estudiantes, luego estos visualizan la tarea, la que no desarrollan inmediatamente, sino que el sentido pedagógico es conocer el producto final que deben realizar. Luego de ello, se dirigen al espacio de proceso, donde los estudiantes buscan y sistematizan información con el fin de atender la problemática que origina a la webquest, considerando que disponen de ciertos recursos seleccionados a modo de desarrollar un andamiaje conceptual. En este proceso confeccionan el producto final correspondiente a la tarea, para lo cual tienen a la vista la evaluación, que detalla, generalmente a modo de rúbrica o pauta de cotejo, los estándares con los que se evaluará el producto descrito en la tarea. Finalmente, se acude al espacio de conclusión el que permite sintetizar y reflexionar frente al trabajo desarrollado. Esta secuencia se aprecia en la siguiente figura:

A continuación, se revisarán en detalle los elementos que estructuran la webquest.
Estructura de la webquest
En este apartado, se describen de forma detallada cada uno de los apartados que posee una webquest.
1.- Portada: Es el punto de ingreso al sitio web donde está implementada la webquest. Debe tener el título de la webquest, que puede apoyarse de alguna frase de motivación y/o invitación a su desarrollo, así como de algún insumo multimedia, por ejemplo, un video de motivación para apoyar la invitación.
2.- Introducción o inicio: Constituye el primer momento pedagógico de la webquest al que acceden los estudiantes, tiene por finalidad contextualizar a los estudiantes y asignarle el rol y problema que deben atender a lo largo del desarrollo de la webquest. Se compone de los siguientes elementos:
a.- Información curricular de la webquest como asignatura, nivel, objetivo de aprendizaje y objetivo específico esta.
b.- Contextualización disciplinaria de la temática que aborda la webquest, de forma acotada y que permita introducir al estudiante en la temática que da origen a la webquest de manera precisa.
c.- Se asigna el rol, consistente en el papel que ficticiamente asume el estudiante y desde el cual aborda el problema. Se orienta a que el rol tenga un planteamiento realista como un oficio o profesión, en algunos casos, un personaje histórico o cualquier otro rol que sea significativo y reconocido por el estudiante. Considerando que la webquest tiene un espíritu colaborativo, la idea es que el rol se distribuya dentro del equipo de trabajo de los estudiantes que constituyen el grupo que ejecutará la webquest, con un máximo de cuatro personas.
d.- El problema es la formulación de la situación que resuelve el estudiante desde el rol que juega. El problema debe ser una situación real o al menos realista, de manera que los estudiantes busquen información con la cual de manera afectiva aborden el problema.

3.- Tarea: Constituye el segundo momento pedagógico de la webquest como el espacio donde aparece descrita la tarea a modo de producto final a elaborar. Esta descripción es acotada, su objetivo es que los estudiantes conozcan el producto, pero no que lo construyan en ese minuto pues deben desarrollar la sección de proceso. En la tarea se espera la descripción general del producto, pues su detalle está dentro de la siguiente sección. A pesar de lo acotada de su extensión, la tarea es un componente esencial pues materializa el objetivo específico de la webquest, dado que la tarea y el producto que ella conlleva es lo que permite evidenciar finalmente el aprendizaje que logran los estudiantes con el desarrollo de esta metodología.
La tarea en el sector de historia y ciencias sociales es variada, si bien se apunta a que el producto final se elabore con tecnología como un video, presentación multimedia, mapa mental interactivo u otros, también puede trabajarse con productos físicos, desde algo concreto como una maqueta hasta productos más elaborados como un juego de roles, representación histórica y similares. En este sentido, existe una amplia diversidad de tareas que se pueden ejecutar, destacando en este sector de aprendizaje tareas de búsqueda de información, de misterio, de periodismo, de construcción o elaboración de productos, de análisis de investigación y de otros tipos, las que estarán seleccionadas en función del objetivo específico de aprendizaje a alcanzar por los estudiantes.
4.- Proceso: Consiste en la tercera sección pedagógica de la metodología, donde los estudiantes acceden luego de ver el contexto, rol y problema de la introducción y revisar la tarea en la segunda sección. En el proceso se desarrollan una serie de actividades pequeñas para construir paso a paso el producto indicado por la tarea. Las acciones iniciales se basan en la búsqueda de información en la web, la que puede estar guiada o no en función del nivel del estudiante –lo que permite decidir si el constructor de la webquest coloca o no enlace de apoyo para facilitar la búsqueda de información–. Estas primeras acciones constituyen recursos de apoyo que facilitan el andamiaje donde el estudiante se apropia de información que es clave para situarse en un rol y resolver el problema. Al respecto se aconseja que esa búsqueda de información se sistematice en tablas o pequeños escritos para facilitar su ejecución. El resto de las actividades buscan que el estudiante realice la tarea. Generalmente son instrucciones tendientes a precisar el producto final que debe construir con el que se da solución a la problemática propuesta. Se aconseja que el proceso, al ser la sección más relevante de la metodología, no se alargue considerablemente, que se enfoque en lo que el estudiante debe aprender para apropiarse del rol y con ello pueda generar, alineado al objetivo de aprendizaje, el conocimiento necesario para la elaboración de la tarea. Se recomienda también que su diseño facilite de parte de los estudiantes la adquisición de roles para la distribución homogénea en responsabilidad y aprendizajes, de las funciones que jugará cada estudiante en el desarrollo de la webquest. Es clave que esté también la orientación de que los estudiantes revisen la sección de evaluación de antemano para conocer los parámetros de desempeño que se solicitarán para la construcción del producto.
5.- Evaluación: Si bien es la cuarta sección, se espera que esta, que posee los criterios de logro de la actividad o producto, se revise luego de observar la tarea y de forma permanente en la parte del proceso, con el fin de que los estudiantes tengan a la vista los criterios de desempeño con los que resuelven el problema mediante el producto. Generalmente, esta sección se materializa en una rúbrica, aunque dependiendo del tipo de productos y de la edad de los destinatarios puede ser una pauta de cotejo. Los criterios deben ser claros y debidamente definidos para precisar con claridad el producto a elaborar. A manera de elección del constructor de la webquest, la evaluación puede centrarse en el producto final o también comprender algunas actividades intermedias que se elaboran en la sección de proceso, incluso de acciones posibles de evidenciar como la actuación de los estudiantes durante el trabajo colaborativo, aunque generalmente es más evidente centrar la evaluación en el producto final como elemento que evidencia el desempeño del grupo en su conjunto. La ventaja del uso de una rúbrica para la evaluación del producto es que permite ponderar el desempeño en una escala en base a niveles de logro, así como dotar a cada criterio de un peso específico dependiendo la complejidad y/o importancia de este en el conjunto del trabajo.
6.- Conclusión: Es la quinta sección pedagógica y final de la metodología de la webquest, cuyo foco es sintetizar la experiencia y reflexionar frente a ella, según se detalla:
a.- Una estructura de la conclusión se inicia con la síntesis con las ideas claves que el estudiante debió adquirir durante el desarrollo de la webquest. De esta forma, e independiente del producto elaborado para atender la problemática inicial, los estudiantes reciben aquellas ideas que son más esenciales asociadas al objetivo de aprendizaje de la webquest. Estas ideas no deberían sobrepasar un máximo de tres puntos clave.
b.- Posteriormente viene la parte reflexiva donde, por medio de dos a tres preguntas orientadoras, se invita a los estudiantes a la metacognición del trabajo desarrollado, tanto a nivel de aprendizajes conceptuales como procedimentales y actitudinales, pudiendo combinar esta reflexión con la importancia de lo desarrollado, lo aprendido y cómo se conecta con los futuros aprendizajes trazados curricularmente. En el caso de la disciplina de historia, geografía y ciencias sociales, es clave la vinculación con la actualidad, con la trascendencia de lo aprendido a nivel histórico, apuntando a la importancia e impacto para la sociedad.
c.- Finalmente, y a modo de disponer de un espacio rápido de retroalimentación, fuera de la que hace el docente al evaluar el producto o resultado de la webquest, debe existir un tercer componente de autoevaluación, el que puede tener al menos dos formas: la primera es una evaluación formativa de carácter autoinstructiva en formato de test o actividad digital, para que los estudiantes respondan rápidamente una serie de preguntas, generalmente vinculadas al aprendizaje conceptual con una retroalimentación inmediata –con diversas herramientas como Educaplay o similares–. Otra opción es crear un formulario de autoevaluación del grupo en base a su trabajo o disponer de un espacio donde los estudiantes den cuenta declarativamente de sus aprendizajes y/o reflexiones, que puede hacerse mediante la integración de algún formulario generalmente abierto, tipo encuesta, que puede diseñarse en Google Forms.

7.- Secciones extra: La metodología de la webquest se puede lograr con los pasos anteriores, sin embargo, en la permanente evolución de la metodología, existen de forma complementaria otros elementos que se detallan a continuación:
a.- Recursos: No necesariamente es una sección independiente, generalmente están presentes en el proceso o incluso en la tarea, aunque se recomienda mantener la tarea lo más simple posible a nivel de apoyos, por lo cual idealmente deben localizarse solo en el proceso. En general son enlaces a sitios web, documentos, videos o cualquier elemento que permita adquirir la información inicial para desarrollar el proceso o ampliar la información inicial, pero también pueden ser recursos de apoyo tipo tutoriales para la elaboración de los productos, lo que resulta importante cuando el producto es una construcción digital. A su vez, es posible además entregar recursos en función de los roles que proponga la webquest al ser una construcción colaborativa.
b.- Andamiaje: No es una sección sino la concepción pedagógica, dentro el proceso, de que los estudiantes gradualmente adquieren información que les permiten desarrollar el aprendizaje que requieren para lograr el producto final descrito en la tarea y detallado en el proceso. La webquest plantea en el proceso una secuencia gradual de desarrollo del aprendizaje y el andamiaje es justamente el concepto que permite representar esa idea –la de que el estudiante alcance la meta que constituye la tarea–, lo que es especialmente apreciable cuando el proceso constituye una serie de actividades de complejidad creciente donde las más complejas requieren el desarrollo de las actividades previas.
Nota: Imágenes creadas con inteligencia artificial
