Cátedra libre transcompleja REDIT 2025 Venezuela – Usos educativos asistentes IA – 29 de abril

El día martes 29 de abril de este 2025, participaremos como ponentes en la celebración del vigésimo aniversario de REDIT (Red de Investigadores de la Transcomplejidad) y la Cátedra Libre Transcompleja, con el trabajo titulado “Asistentes virtuales de inteligencia artificial para potenciar los procesos educativos”. En este evento estaremos exponiendo junto a Crisálida Villegas y Nancy Schavino, moderados por la académica del Instituto de Educación y Lenguaje UDLA, Rosy León. El evento será a las 19:00 horas, tanto de Chile como de Venezuela. Se comparte el link de conexión.

La ponencia buscar reflexionar sobre el papel emergente de la inteligencia artificial en la educación, con especial énfasis en los asistentes virtuales como herramientas clave para transformar las prácticas pedagógicas. La propuesta principal sostiene que estas tecnologías no solo automatizan tareas administrativas, sino que tienen un enorme potencial para personalizar el aprendizaje, mejorar la evaluación, acompañar procesos formativos y liberar tiempo docente, todo ello dentro de un marco ético y pedagógico responsable. Uno de los aspectos clave de la ponencia es la diferenciación conceptual entre tres tecnologías que suelen confundirse: los chatbots, los asistentes virtuales y los agentes de IA. Los chatbots, en su forma más básica, siguen reglas predefinidas y ofrecen respuestas automáticas, aunque las versiones más recientes incluyen modelos generativos que comprenden el lenguaje natural. Los asistentes virtuales, por su parte, integran procesamiento de lenguaje natural y aprendizaje automático, permitiendo una interacción más compleja y personalizada. En cambio, los agentes de IA representan una forma aún más avanzada: son capaces de actuar de manera autónoma, tomar decisiones, y aprender de su entorno, lo que los convierte en potenciales aliados en la supervisión del progreso académico o el diseño de rutas educativas personalizadas.

La evolución histórica de estas herramientas también es abordada. Se parte desde los años 60 con ELIZA, pasando por Parry y los sistemas de atención automatizada de las décadas siguientes, hasta llegar a asistentes como Siri o Alexa en los 2000. No obstante, el verdadero punto de inflexión se sitúa en 2023, con la aparición de modelos fundacionales como GPT-4 o Claude, que revolucionaron la capacidad de comprensión contextual, generación de texto y conversación sostenida, acercándose cada vez más al comportamiento humano en entornos digitales.

En términos pedagógicos, los usos de los asistentes virtuales son vastos y variados, ya que a nivel general, permiten adaptar los contenidos a los estilos de aprendizaje, ritmos, intereses y dificultades de cada estudiante, lo que favorece la inclusión y el aprendizaje significativo. Además, su disponibilidad constante fortalece la autonomía del estudiante y promueve modelos de aprendizaje ubicuos. También se posicionan como mediadores entre el conocimiento y el alumno, sugiriendo recursos, resolviendo dudas, o apoyando la toma de decisiones pedagógicas. De forma más específica, pueden actuar como asistentes personales para la gestión del tiempo, tutores interactivos, simuladores de entrenamiento profesional, sistemas de apoyo emocional, revisores automáticos de tareas, generadores de recursos didácticos o incluso diseñadores completos de experiencias pedagógicas.

En la ponencia también se presentan ejemplos concretos ya en funcionamiento, estando algunos de ellos disponibles en el sitio web https://adrianvillegasd.com/, incluyendo un ecosistema de asistentes virtuales para la formación inicial docente. Este conjunto incluye desde asistentes para el estudio de conceptos fundamentales hasta simuladores de aula, generadores de pruebas, y herramientas de apoyo pedagógico. Su objetivo principal es complementar la labor docente, apoyando tanto la enseñanza como el desarrollo de habilidades clave en los futuros profesionales de la educación.

Diseñar un asistente virtual educativo no se limita al componente técnico, sino que implica decisiones pedagógicas, éticas y contextuales. Es necesario definir claramente las instrucciones, el rol que cumplirá (mentor, experto, mediador, etc.), la temática que abordará y las fuentes que utilizará. Asimismo, debe seleccionarse una plataforma adecuada (como POE) y un modelo de IA coherente con los objetivos. La validación del asistente debe considerar su claridad, pertinencia y experiencia de usuario, para asegurar su efectividad educativa. Las plataformas actuales permiten una creación relativamente sencilla de estos asistentes, incluso sin conocimientos avanzados de programación, aunque su complejidad y funcionalidades pueden variar según la herramienta elegida.

No obstante, también se advierten importantes limitaciones. Los asistentes pueden generar respuestas incorrectas (alucinaciones), reproducir sesgos culturales o ideológicos, depender excesivamente de la conexión a internet o funcionar de forma limitada en sus versiones gratuitas. Además, cada modelo tiene un comportamiento distinto, lo que exige una cuidadosa evaluación antes de su uso institucional. Por ello, estas tecnologías deben usarse con supervisión docente y no sustituir la interacción humana ni el juicio pedagógico.

Desde una perspectiva ética, se insiste en la necesidad de preservar la autoría humana, proteger la privacidad de los datos, evitar discriminaciones y promover la transparencia. Los asistentes deben explicitar qué pueden hacer, de dónde obtienen su información y cuáles son sus limitaciones. Todo esto forma parte de una pedagogía crítica de la IA que busca empoderar a estudiantes y docentes, evitando la dependencia y promoviendo el pensamiento crítico frente a la tecnología.

La conclusión del trabajo subraya que la integración de asistentes virtuales de IA en la educación representa una oportunidad transformadora, pero que su implementación debe ser informada, crítica y colaborativa. Se requiere una sólida formación docente en competencias digitales, políticas institucionales coherentes y evaluación permanente de los impactos. Además, debe evitarse que estas tecnologías reproduzcan desigualdades existentes y promover una alfabetización digital crítica desde las etapas escolares. La clave no está en usar la tecnología por sí sola, sino en poner siempre en el centro el desarrollo humano integral.

Para conocer más de las temáticas abordadas, compartimos el siguiente recurso digital explicativo.

Compartimos la presentación de la ponencia:

Grabación del evento:

Acceso al libro asociado:

VILLEGAS DIANTA, C. A., VILLEGAS GONZÁLEZ, C., & SCHAVINO DE VILORIA, N. (2025). Recursividad IA-pensamiento transcomplejo (1ª ed.). Colección: Praxeología y Transmetodología de la Transcomplejidad. ISBN: 978-980-7890-89-2. Depósito legal: AR2025000067. Acceso: https://www.calameo.com/books/004634144d38859e570ee

Nota: Imágenes creadas con inteligencia artificial.

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