Taller de organizadores visuales – Taller 1: Fundamentos del pensamiento visual con inteligencia artificial – Ciclo Uso pedagógico de la inteligencia artificial MINEDUC – Martes 6 de octubre de 2026
Este martes 6 de octubre de 2026 participaremos, invitados por el MINEDUC, en el “Ciclo de talleres: Uso pedagógico de la inteligencia artificial”, instancia formativa dirigida a docentes y profesionales de la educación. En esta oportunidad, desarrollaremos el Taller 1 de organizadores visuales, denominado “Fundamentos del pensamiento visual con inteligencia artificial”, cuyo propósito es identificar los fundamentos del pensamiento visual con apoyo de inteligencia artificial, reconociendo herramientas clave y consideraciones críticas para su integración en entornos educativos. La inscripción se realiza en Desarrollo Docente en Línea del CPEIP y la transmisión se efectúa mediante el canal de YouTube del MINEDUC/CPEIP y el Canal Educación Virtual UPLA.

La sesión se vincula con el Marco para la Buena Enseñanza, particularmente con el Dominio A, referido a la preparación del proceso de enseñanza y aprendizaje, y con el Estándar 3 sobre planificación de la enseñanza. Desde esta perspectiva, se destaca la importancia de diseñar experiencias que articulen de manera coherente objetivos, conocimientos, habilidades, actitudes, estrategias didácticas, actividades, recursos digitales y adecuaciones destinadas a estudiantes que requieren apoyos específicos. Asimismo, el taller se relaciona con la dimensión pedagógica del Marco Orientador de Competencias Digitales Docentes, especialmente con el uso pertinente de tecnologías para el aprendizaje disciplinar y con la adaptación o creación de recursos digitales de acuerdo con las necesidades de la planificación y del estudiantado.
El taller propone una ruta de aprendizaje organizada en tres ámbitos: fundamentos y pedagogía, flujos de trabajo y uso crítico de la inteligencia artificial. A partir de esta estructura, se abordan los principales tipos de organizadores visuales y sus posibilidades educativas, entre ellos mapas conceptuales, mapas mentales, diagramas de flujo, tablas comparativas, líneas de tiempo, esquemas jerárquicos e infografías. También se consideran diagramas de causa y efecto, diagramas de Venn, organigramas, tablas o matrices y rutas o secuencias de aprendizaje.
Una idea central de la propuesta es que las y los estudiantes deben construir primero sus propios esquemas y tomar decisiones sobre qué información incluir y cómo organizarla. La inteligencia artificial interviene posteriormente como una asistencia para mejorar la representación gráfica, reducir la fricción técnica y facilitar la visualización, pero no reemplaza el pensamiento crítico ni la comprensión disciplinar. De este modo, la tecnología permite liberar parte de la carga asociada a la producción gráfica para concentrar los esfuerzos en la selección, jerarquización y representación profunda del conocimiento.
En el desarrollo del taller se revisa cómo formular instrucciones precisas en lenguaje natural para generar organizadores gráficos con inteligencia artificial. Estas instrucciones deben especificar el tipo de organizador requerido, el tema o contenido disciplinar, el nivel educativo del estudiantado, el propósito didáctico y las posibles variaciones de estructura o diseño. Esta organización permite transformar una necesidad educativa en una solicitud clara, contextualizada y susceptible de ser revisada y mejorada.

También se presenta un flujo de trabajo para convertir textos en diagramas mediante Napkin IA. Este proceso comienza con el ingreso de un fragmento de contenido disciplinar, continúa con la exploración de distintas representaciones generadas automáticamente y considera la selección, edición y exportación del diagrama. La actividad culmina con una reflexión grupal orientada a analizar qué elementos ganó o perdió el texto al transformarse en una representación visual.
Junto con ello, se presentan procedimientos para construir organizadores gráficos y mapas mentales con Gemini IA. El proceso considera definir el objetivo, escribir una instrucción que detalle el contenido, la estructura, el estilo visual y el formato, generar una primera imagen, revisar aspectos como la jerarquía, el orden, la claridad y la legibilidad, y finalmente integrar el recurso en una experiencia educativa acompañada por el análisis docente. En el caso de los mapas mentales, se propone definir un concepto central, organizar entre cuatro y seis ramas principales, agregar subramas con ejemplos o detalles y revisar la claridad de la composición visual.
El taller también explora distintos códigos o instrucciones de estilo que pueden utilizarse para orientar la generación visual con ChatGPT. Se incluyen alternativas vinculadas con el diseño visual, la representación técnica, la maquetación, el modelado, la ilustración, el arte tradicional, los lenguajes retro y la infografía. Estas opciones permiten diversificar la apariencia de los recursos, siempre procurando que las decisiones estéticas se encuentren subordinadas a la intención pedagógica y a la comprensión del contenido.
Un aspecto fundamental del taller es el uso crítico de la inteligencia artificial. Se aborda el riesgo de las denominadas “alucinaciones visuales”, que pueden manifestarse mediante relaciones inexactas, categorías inventadas o conexiones inexistentes dentro de un campo disciplinar. Para enfrentar este riesgo, se propone contrastar los organizadores generados con fuentes primarias, solicitar a la herramienta que justifique las relaciones incorporadas y fortalecer la capacidad docente y estudiantil para detectar errores antes de asimilar o utilizar la información.
Asimismo, se analiza el sesgo de simplificación. Las herramientas de inteligencia artificial pueden privilegiar la estética, la simetría y la claridad inmediata, omitiendo matices teóricos, excepciones o controversias propias de cada disciplina. Por esta razón, los organizadores generados deben considerarse como puntos de partida para el análisis y el debate, y no como productos finales absolutos. La claridad visual resulta valiosa únicamente cuando se encuentra acompañada por precisión conceptual y profundidad disciplinar.

Para su implementación en el aula, se propone una secuencia de cinco momentos. Primero, el estudiante elabora un borrador manual o textual. Luego utiliza la inteligencia artificial para iterar o visualizar ese borrador. Posteriormente valida el resultado frente al conocimiento disciplinar, compara el diagrama generado con su propia comprensión y participa en un proceso de evaluación que considera tanto el producto visual como el proceso reflexivo desarrollado.
El taller plantea tres alternativas de construcción pedagógica: solicitar a la inteligencia artificial la elaboración completa de una pieza digital a partir de determinados insumos; construir colaborativamente el diseño del contenido con la herramienta y luego digitalizarlo; o diseñar de manera autónoma toda la experiencia y pedir a la inteligencia artificial únicamente apoyo para su digitalización. La elección debe responder al tiempo disponible, los objetivos de aprendizaje y el estilo de enseñanza de cada docente.
La evaluación ocupa también un lugar relevante. Se propone utilizar rúbricas que consideren la experiencia cognitiva completa y no solamente la estética del resultado. En relación con el proceso, se sugiere evaluar la formulación de instrucciones, la capacidad de iteración y la identificación y corrección de alucinaciones. Respecto del producto, se recomienda valorar la precisión disciplinar de las conexiones, la jerarquía lógica de la información y la claridad visual del organizador.
Finalmente, el taller sostiene que el valor del pensamiento visual asistido por inteligencia artificial reside en la articulación entre cognición humana, procesamiento tecnológico y validación crítica. La inteligencia artificial puede facilitar la diagramación y ampliar las posibilidades de representación, pero la selección de la información, la organización de las ideas, la revisión de los resultados y las decisiones pedagógicas continúan dependiendo del criterio humano. En este sentido, la tecnología refuerza la construcción del conocimiento sin sustituir el pensamiento crítico ni la responsabilidad docente.
Acceso a la presentación de apoyo:
Nota: Imágenes creadas con inteligencia artificial.
